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Jue, 13/08/2020 - 11:23
Joan_Torres

Qué ver en Suiza en Navidad 2026: 8 planes y fechas

Índice de contenidos
    Castillo de Suiza en Navidad

    La Navidad suiza ni empieza el 24 de diciembre ni termina el 25: arranca el 18 de noviembre en Baden, con cientos de niños despertando las luces a golpe de campanilla, y no se cierra hasta el 13 de enero, cuando el Appenzell celebra el Año Nuevo por segunda vez.

    Si buscáis qué ver en Suiza en Navidad y lo único que os sale son listas de mercados, os estáis perdiendo la mitad buena. Los mercados están ahí, y son magníficos —tenemos una guía entera dedicada a ellos—, pero lo que hace distinto al diciembre suizo son las tradiciones que lo rodean: desfiles de fuego, una cueva iluminada rozando los 2.000 metros, cascos antiguos convertidos en obras de arte y baños termales al aire libre con la nieve a los pies.

    En este artículo os traemos los ocho planes que más merece la pena encajar en un viaje de invierno, con las fechas de 2026 comprobadas una a una en las fuentes oficiales, un calendario de temporada y los consejos prácticos que más nos preguntáis.

    Y si viajáis con niños y preferís ir directos al grano, os dejamos nuestro Viaje para ver a Papá Noel en Suiza, con los vuelos, el hotel y la subida a la cueva ya resueltos desde casa.

    Cuándo empieza —y cuándo acaba— la Navidad en Suiza

    El primer domingo de Adviento de 2026 cae el 29 de noviembre, pero la temporada arranca antes. El 18 de noviembre Baden enciende su iluminación, el 19 y el 20 abren los primeros mercados y el 20 de noviembre empieza la temporada de la casa de Papá Noel, encima de Montreux.

    Y se alarga más de lo que suele pensarse. El 24 de diciembre casi todo cierra a media mañana o a media tarde y el 25 no abre prácticamente nada, pero al Appenzell todavía le queda un Año Nuevo pendiente el 13 de enero. Aquí tenéis la temporada entera de un vistazo:

    Fecha

    Qué ocurre

    Dónde

    18 de noviembre, 17.30 h

    Liechterwecke: los niños despiertan las luces

    Baden (Argovia)

    Del 19-20 de noviembre al 23-24 de diciembre

    Mercados de Navidad

    Basilea, Zúrich, Berna, Ginebra, Lucerna, Montreux y Lausana

    Del 20 de noviembre al 24 de diciembre

    La casa de Papá Noel

    Rochers-de-Naye (Montreux)

    29 de noviembre

    Primer domingo de Adviento

    Todo el país

    4 de diciembre, 20.15 h

    Klausjagen, la persecución de San Nicolás

    Küssnacht am Rigi

    5 de diciembre

    Día del Samichlaus y el Schmutzli

    Todo el país

    Del 11 al 13 de diciembre

    Fête de l'Escalade

    Ginebra

    31 de diciembre

    Silvesterchlausen (Año Nuevo gregoriano)

    Appenzell Ausserrhoden

    13 de enero de 2027

    Silvesterchlausen (Año Nuevo juliano)

    Appenzell Ausserrhoden

     

    Los mercados, como punto de partida

    Es el plan evidente y el más agradecido: casetas de madera, vino caliente, queso y artesanía, en ciudades que se recorren en tren y sin cambiar de hotel. Como cada ciudad va a su aire y no hay un solo día en que estén abiertos todos a la vez, las fechas os las hemos puesto todas juntas en la guía de los mercados de Navidad de Suiza, con una tabla ciudad por ciudad.

    Si solo vais a ver uno, que sea el de Basilea: es el más grande del país y el más tradicional, con unas 150 casetas repartidas por Barfüsserplatz, Münsterplatz y Claraplatz. Tenéis la Guía definitiva de los mercados de Navidad de Basilea con los horarios plaza por plaza. Y si lo que os encaja es Zúrich, este 2026 hay novedad gorda —el Wienachtsdorf deja paso al Bellevue Noël—, y os lo contamos en la guía de los mercadillos de Navidad de Zúrich.

    mercat de nadal

    La casa de Papá Noel, rozando los 2.000 metros

    Este es el plan que no se puede hacer en ningún otro sitio. Por encima de Montreux, en la cima de los Rochers-de-Naye —que no es ningún pueblo, sino una montaña que roza los 2.000 metros—, hay una cueva excavada en la roca donde vive Papá Noel. Se sube en un tren cremallera que tarda algo más de una hora y que va ganando altura con el lago Lemán a los pies.

    La temporada de 2026 va del 20 de noviembre al 24 de diciembre, de miércoles a domingo, y también los lunes y martes 7, 8, 21 y 22 de diciembre. La entrada incluye el trayecto de ida y vuelta desde Montreux, la visita a la cueva, un certificado firmado por Papá Noel y una bolsa sorpresa para los menores de 16 años. Los precios van de los 49 francos del adulto a los 19 de los niños a partir de seis años; con el Swiss Travel Pass, el adulto paga 20 y el niño, 10.

    Un aviso que no os podéis saltar: hay que reservar con mucha antelación. La venta abrió el 15 de septiembre y la temporada pasada el 85 % de las plazas se agotaron antes de que empezara el mercado de Navidad. Os lo contamos todo con calma en Visitar la casa de Papá Noel en Montreux, y lo que ocurre abajo, en el paseo del lago, en Qué ver en Montreux en Navidad.

    La Escalada de Ginebra: la noche en que la ciudad vuelve a 1602

    La noche del 11 al 12 de diciembre de 1602, las tropas del duque de Saboya intentaron tomar Ginebra escalando sus murallas. Los ginebrinos las rechazaron, y desde entonces la ciudad lo celebra cada diciembre con la fiesta más suya de todas.

    En 2026 se celebra del 11 al 13 de diciembre. La Compagnie de 1602, que supera los 2.000 miembros y es la sociedad de recreación histórica más grande del país, ocupa el casco antiguo durante tres días con escenas de vida cotidiana del siglo XVII. El momento grande es el gran cortejo del domingo por la tarde: unas 800 personas vestidas de época y unos sesenta caballos recorriendo las calles a la luz de las antorchas.

    Hay un detalle goloso que no hace falta explicar dos veces: la marmita de chocolate rellena de mazapán de colores que se rompe en familia gritando una fórmula que alude a los enemigos de la República. Encontraréis la fiesta y los mercados ginebrinos en la guía de los mercados de Navidad de Ginebra.

    El Klausjagen de Küssnacht, el desfile de fuego

    Si solo podéis elegir una tradición suiza de diciembre, elegid esta. El viernes 4 de diciembre de 2026, a las 20.15 h, un cañonazo apaga las luces de Küssnacht am Rigi, a orillas del lago de los Cuatro Cantones, y empieza el Klausjagen.

    Primero pasan los Geisselchlepfer, que hacen restallar unos látigos enormes. Detrás, más de 200 Iffele: mitras de cartón de más de dos metros y medio, recortadas a mano como si fueran vidrieras e iluminadas por dentro. Después llega el Samichlaus con su Schmutzli, y cierran el desfile unos mil Trichler haciendo sonar cencerros y un grupo de trompas. Llegan a reunirse 30.000 espectadores.

    Ese mismo día, a las 14.15 h, se celebra la versión de los escolares, y al día siguiente, el sábado 5, a las seis de la mañana, todavía hay un último desfile. Id en tren: las compañías ponen trenes y autobuses adicionales, y aparcar es una aventura. El 5 de diciembre, además, es el día del Samichlaus en todo el país: es él quien trae los regalos a los niños suizos, y no el Papá Noel del 24.

    El Silvesterchlausen: el Appenzell celebra el Año Nuevo dos veces

    Esta es la joya escondida del calendario, y la menos turística de todas. En Appenzell Ausserrhoden el Año Nuevo se celebra dos veces: el 31 de diciembre por el calendario gregoriano y el 13 de enero por el juliano, porque en el siglo XVI aquellos valles protestantes se negaron a aceptar la reforma del papa Gregorio XIII y nunca lo han rectificado del todo.

    Los dos días, cuadrillas de hombres disfrazados de Chläus van de casa en casa desde antes del amanecer hasta la noche, cargados con cencerros enormes y con sombreros que son obras de artesanía de cientos de horas. Los hay de tres clases: los «guapos», con escenas de la vida campesina en la cabeza; y los «feos» y los «naturales», con máscaras y tocados hechos de hojas, ramas y cáscaras. En cada casa cantan un yodel sin palabras y desean feliz año.

    Dos cosas importantes si vais. La primera: no hay ningún recorrido anunciado, cada cuadrilla hace el suyo y lo cambia cada año; eso es precisamente lo que lo hace mágico. Y la segunda, cómo comportarse: miradlos desde lejos, sin flashes ni pantallas encendidas, y cuando terminen de cantar no aplaudáis. Un «bravo» dicho en voz baja es la manera correcta de dar las gracias.

    silverterchlausen

    Cascos antiguos convertidos en obras de arte

    Hay ciudades que se lo toman en serio, y Baden, en Argovia, se lleva la palma: la radio SRF 1 eligió la suya como la iluminación navideña más bonita de Suiza. No es una guirnalda comprada: es una instalación artística de Willi Walter que cuelga del casco antiguo desde 2007, con unas 250 guirnaldas, cerca de 10.000 bombillas LED pintadas a mano una por una y unas figuras de ángel hechas expresamente.

    El día para ir es el miércoles 18 de noviembre de 2026. A las 17.15 h se reparten campanillas doradas en la Cordulapassage y, acto seguido, una comitiva atraviesa a oscuras la Weite Gasse hasta la Schlossbergplatz. Allí, a las cinco y media, los niños despiertan las luces todos a la vez: es el Liechterwecke, que ya va por su decimoséptima edición. Después hay Spanischbrödli para los pequeños y vino caliente para los mayores.

    Patinar sobre hielo

    En Ginebra hay dos bien distintas. La de los Vernets es la gran pista cubierta de la ciudad y abre al público el sábado 3 de octubre de 2026, así que la tendréis lista mucho antes de que llegue el frío de verdad. Y la de los Bastions es una pista estacional al aire libre que se monta cada invierno en el parque, justo al lado del Monumento de la Reforma: patinar con los reformadores mirándoos desde el muro tiene su punto.

    En Lausana, la pista forma parte de Bô Noël, el conjunto de mercados de la ciudad, que en 2026 va del 20 de noviembre al 31 de diciembre y llega a su duodécima edición. Se monta en la explanada del Flon, un barrio de naves industriales reconvertidas que de noche queda especialmente bien. Es, además, la única opción buena si viajáis entre Navidad y Nochevieja, porque el resto de mercados ya han cerrado.

    Un baño termal con la nieve fuera

    El contraste es difícil de describir hasta que no lo habéis probado: el agua a 36 grados, el aire a dos bajo cero y la montaña nevada enfrente. La referencia es Leukerbad, en el Valais, el complejo termal alpino más grande de Europa: el agua sale del manantial a 51 grados después de pasarse unas cuatro décadas bajo tierra calentándose, y se reparte por las piscinas a temperaturas de entre 28 y 43 grados.

    No es el único. Bad Ragaz, Vals, Scuol en la Engadina o Bad Zurzach permiten el mismo plan, y todos tienen la ventaja de funcionar igual de bien llueva, nieve o haga sol: es el comodín perfecto para el día en que el tiempo os estropee la excursión de montaña.

    De las casetas a la nieve

    Mucha gente junta las dos cosas, y tiene toda la lógica: los mercados son de tarde y de noche, y las pistas abren por la mañana. Varias estaciones están a poco más de una hora de las ciudades grandes, y el tren sube sin que tengáis que conducir con cadenas.

    Os hemos preparado una selección de las 10 mejores estaciones de esquí de Suiza para elegir con criterio, y si lo que queréis es el Cervino delante de las narices, tenemos el viaje Esquiar en Zermatt. Y para quien quiera cruzar el país de lado a lado con el paisaje nevado —que en diciembre es cuando mejor luce—, está Conozca Zermatt y St. Moritz y viaje en el Glacier Express.

    Cuatro consejos antes de reservar

    • Cuidado con el 24 y el 25. El 24 de diciembre casi todo cierra a media mañana o a media tarde y el 25 no abre prácticamente nada. Si teníais pensado aterrizar en Nochebuena, más vale adelantar el viaje una semana.
    • Reservad los Rochers-de-Naye el primer día que lo penséis. Es lo único de toda la lista que puede agotarse por completo, y pasa cada año.
    • Llevad tarjeta. Cada vez hay más mercados que no aceptan efectivo; el Sternenmarkt de Berna, por ejemplo, es íntegramente cashless.
    • Mirad los abonos de transporte. Con el Swiss Travel Pass, la subida a los Rochers-de-Naye baja de 49 a 20 francos, y os movéis entre ciudades sin pensarlo. Si vais a hacer dos o tres desplazamientos largos, ya sale a cuenta.

    En resumidas cuentas

    Suiza en diciembre es un destino de invierno como hay pocos, porque lo junta todo en distancias cortas: ciudad, montaña, nieve, agua termal y unas tradiciones que todavía se hacen para los vecinos y no para los turistas. El truco está en no quedarse solo con los mercados y encajar una o dos de las citas del calendario de más arriba.

    Esperamos que esta guía os sirva para montaros el viaje con pies y cabeza. Y recordad que somos agentes oficiales de Suiza desde 1953: si queréis que os lo dejemos todo atado —vuelos, hotel, traslados y entradas—, contactad con nosotros. ¡Somos expertos en Suiza!

    Por último, os dejamos nuestro Viaje a los mercados navideños de Basilea, tres días con la Basel Card incluida, por si queréis empezar por el mercado más grande del país.

    By Joan_Torres
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